Cómo establecer límites saludables (sin culpa y sin culpa excesiva)
Establecer límites no es un acto de agresión ni una declaración de guerra. Es una muestra de madurez emocional y una forma concreta de autocuidado. Con el paso de los años —y especialmente cuando acumulamos responsabilidades, familia y trabajo— proteger nuestra energía deja de ser opcional: se convierte en una necesidad para cuidar la salud física y mental.


